Chicago.
La noche del nacimiento de Traumas.
Les cuento algo rápido.
Hace un par de años, luego de hacer 5 shows en Chicago en un año (dos míos, tres con el podcast), al finalizar la corrida de shows en octubre, mi manager David me recuerda que el último show del año iba a ser el Festival 312 en Chicago.
Ahí sale mi nombre, como pueden ver.
Yo quería cancelarlo. Había venido mucho a la ciudad ese año y de verdad no tenía un show nuevo que presentar. Se me hacía imposible que alguien viniera a ver de nuevo el show que tenía en ese momento, pero el compromiso con el festival era importante.
Vine con mucha frustración y la verdad es que no estaba para nada cómodo.
Bañándome en el hotel dije: “¿Qué coño hago para sentirme mejor? Pues… me voy a montar en el escenario sin un coño. Que pase lo que tenga que pasar y me voy a grabar. Vamos a ver que tan bueno ando improvisando una hora y algo.”
Yo tenia un par de cuentos sobre mi infancia ya listos para una nueva hora que iba a querer probar. Ya tenía un ancla.
Me fui a BestBuy, me compré una camarita, la armé y me fui al show.
Me subo al escenario y lo primero que digo fue bien honesto, directo e incluso riesgoso:
“Una disculpa a mis amigos de hoy. No pretendo hacer “Huevo de Dragón” como fue prometido, sino que quiero hacer un experimento con ustedes. Vamos a hacer el show juntos. Quiero ver qué hay”
Comienzo a contar una historia sobre mi papá siendo irresponsable conmigo. Nos reímos y por accidente dije en voz alta:
“A alguien su papá le hizo algo así? Quién tiene un trauma familiar?”
Este fue el primero de todos.
Esa frase iba a ser el comienzo de un show que me iba a cambiar la vida por completo.
Es la definición de mi personalidad hecha tarima.
Estaba tan concentrado en hacer ese show que se lo anexaba como extra a la hora que estaba girando en ese momento que era “Huevo de Dragón”. Lo hacía al final solo para ir afilando ese músculo.
Luego hice el primer boceto completo del show en la misma Chicago, doble función. Fue una locura. Todavía recuerdo historias.
Este es ese show.
Este detalle nunca se lo imaginarían: cuando presentaba el show por primera vez, obviamente no tenía la rutina que tengo ahorita pero lo más interesante, es que pocos se atrevían a levantar la mano al principio. Eso sí, al final todos tenían la desesperación de echar su cuento. Ahora incluso el show se hace corto y muchos quedan con las ganas. Obviamente nada que pueda hacer porque no puedo quedarme 6 horas montado. Podría, pero los empleados de los venues me sacarían a coñazos.
Ahora, ustedes vienen preparados. Ya saben que cuento quieren echar. Las manos se ven arriba desde que lo pido.
Eso es una locura.
La otra es que muchos de ustedes creen que este es un show solo de crowdwork. Mis propios traumas en forma de rutina también se agarran de una buena porción del show. Muchos nos saben eso.
Hoy me presento en Chicago, por primera vez en un teatro. He venido mil veces, pero nunca a un teatro yo solo.
Ustedes no han visto Traumas en su última forma. La que se merecen ver.
Espero lo disfruten tanto como yo crearlo y pasearlo. Esta noche va a ser uno de los mejores shows.
Igual si no vives en Chicago, probablemente nos veamos en tu ciudad.
Pero esta noche, es especial.








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